En Lo Barnechea, Chicureo y Pirque se construyen cada vez más este tipo de viviendas. En general, el valor parte en las 19 UF/m {+2} , mientras que la ejecución de las obras demora menos de seis meses, versus el sistema tradicional de hormigón, que puede tardar hasta más de un año.


En los últimos cinco años, la demanda por casas prefabricadas o industrializadas ha tendido a incrementarse en el mercado de la primera vivienda de alto estándar. Así lo perciben en Canadian Homes, uno de los actores más fuertes de este nicho.

“Creo que el cambio se produjo porque el cliente tiene mayor conocimiento del sistema constructivo, hoy en día se viaja más y la gente puede ver que la calidad del producto es alta y es muy común en el extranjero”, señala Juan Izquierdo, gerente general de la firma.

En su caso, si en 2012 el 60% de los encargos que recibían eran dirigidos a primera vivienda, hoy son el 90%. Otro actor de este nicho, Casas Nórdicas, también concentra su trabajo en la primera vivienda y en ambas firmas, el perfil del producto es similar: se trata de unidades que, en promedio, tienen entre 180 y 200 m {+2} útiles, la mayoría de ellas ubicadas en Lo Barnechea, Chicureo y Pirque.

A juicio de Carlos Bascou, presidente del grupo de Innovación y Construcción Sustentable de la Cámara Chilena de la Construcción, una de las grandes ventajas que presentan las viviendas industrializadas frente al formato tradicional, es que el proceso constructivo es menos engorroso.

“Al tener un sistema estandarizado, con paneles que se montan, hay menor incidencia de la mano de obra y, al ser menos artesanal, teóricamente también se reducen las fallas”, dice.

Los costos de construcción aparecen como otro punto a favor, ya que estos son inferiores al compararlos con los de una estructura clásica de hormigón, cuyo valor promedio al menos ronda las 32 UF/m {+2} , estiman en la industria.

En la firma Tecnofast, por ejemplo, los precios van desde 15 UF/m {+2} por la construcción y desde cuatro UF/m {+2} por el traslado y montaje. La obra se realiza en un 95% en fábrica, la que luego se envía en cápsulas de 3,5 metros de ancho por seis metros de largo, aunque han hecho algunas de hasta 14 metros de largo.

“Van con las terminaciones de piso, de muro, con los baños instalados, con la encimera y el horno, con todo desde la planta. Lo único que se hace en el terreno es unir estas partes unas con otras”, explica el gerente de la compañía, Cristián Goldberg.

En Canadian Homes han llegado a las 32 UF/m {+2} como tope, cuando se agregan mejoras como domótica y calefacción central, pero su tarifa comienza en las 19 UF/m {+2} .

Esta empresa construye los paneles de forma serial, pero a diferencia de la anterior, lo hace en el mismo lugar donde se va a instalar la propiedad. “Mientras un equipo está haciendo las fundaciones, otro en un sector paralelo se preocupa de la tabiquería y de armar la estructura”, cuenta Izquierdo.

Un sistema constructivo parecido es el que ocupan en Casas Nórdicas, donde los valores parten en 26,5 UF/m {+2} . Sin embargo, su gerente comercial, Matías González, aclara que las características del suelo muchas veces significan alzas en el presupuesto.

“En Chicureo, por ejemplo, el 70% de la tierra es arcilla expansiva, por lo que hay que retirarla y hacerle un tratamiento que tiene un costo adicional de una UF/m {+2} . Hay otros sitios que tienen mucha pendiente y se debe hacer un muro de contención, lo que también encarece el proyecto”.

En los últimos cinco años, tanto Izquierdo como González perciben un aumento del orden del 15% en los valores. “Hubo un incremento en el precio de los materiales importados y de la mano de obra, así como también afectó la última reforma tributaria”, señala González.

Tiempos de construcción entre tres y seis meses.

Los plazos de ejecución aparecen como otra de las ventajas relacionadas con el sistema industrializado. En el formato tradicional de hormigón, la obra demora como mínimo nueve meses y no es raro que se extiendan los trabajos por un año y más.

En Casas Nórdicas, en cambio, el proceso constructivo tarda seis meses, en promedio, mientras que en Canadian Homes el estándar es entre cuatro y cinco meses. En tanto, Goldberg señala que el período de fabricación en Tecnofast es cercano a los dos meses y el de montaje suma otro mes adicional.

En lo que sí se toman su tiempo es en el diseño de la casa, que puede extenderse por más de un mes en algunos casos. “El cliente quiere algo más personalizado que lo que ofrece un condominio de una inmobiliaria.

La gracia es que él es su propio arquitecto y puede cambiar los recintos y moverlos a su gusto”, subraya Goldberg. En su caso cuenta 10 cápsulas que se pueden ir alternando y hay dos modelos base, proyectados por los arquitectos Felipe Assadi y Mathias Klotz.

En Casas Nórdicas no hay ninguna limitación en el diseño, e incluso pueden hacer paneles de hormigón armado o de albañilería, por ejemplo.

“Es un sistema industrializado, muy rápido de construir, pero donde cada persona diseña a su gusto. Si se quiere otro tipo de grifería, se escoge y se paga la diferencia de lo que nosotros incluimos como base”, señala González.

Ahora bien, el arquitecto y académico de la UDD Alfredo Morales advierte que siempre debiera haber asesoría de un experto, pues en muchos casos no se trabajan bien las circulaciones internas, la distribución de los recintos y la relación de la vivienda con el entorno. “Hay que tener cuidado de no hacer un ‘copiar-pegar’ solo porque al cliente le gustó el modelo.

La vivienda no puede estar descontextualizada; no se debiera instalar una casa mediterránea en la Patagonia, porque es probable que los canales de aguas lluvias se reviertan”.