Afirman los expertos que es fundamental que los departamentos nuevos consideren desde su etapa de diseño aspectos como la aislación térmica, artefactos eficientes, uso de energías renovables, iluminación led y ahorro de agua en espacios comunes, entre otros. Son elementos que deben considerarse al comprar, indican.


Las exigencias deben ser cada vez más altas, dicen los expertos.

David Cabieles, profesional de Línea Desarrollo Edificación de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética (AChEE), señala “que hablar hoy en día de sustentabilidad y eficiencia energética en la oferta inmobiliaria no es una novedad: diferentes atributos como el doble vidriado hermético (termopanel), aislación térmica, artefactos eficientes, iluminación led, entre otros, hacen parte del listado de preguntas frecuentes por las cuales un comprador riguroso determina la pertinencia o no de su cotización”.

Además, indica, en los últimos años se está incorporando una mirada más sistémica. Explica: “En materia de eficiencia energética en la actualidad se requiere una sensibilidad y conocimiento en torno a las dinámicas de ciudad y la decisión de compra debe venir acompañada de un análisis en cuanto a cómo el edificio involucra variables inmediatas: por ejemplo, conectividad, manejo de residuos, zonas verdes construidas y proyectadas, ciclovías, alumbrado público eficiente, seguridad y calidad de vida comunal”.

Visión integral

En este sentido, cuenta, la Agencia Chilena de Eficiencia Energética viene desarrollando desde el año 2011 un programa de Diseño Integrado en proyectos de arquitectura, con el fin de estandarizar los procesos de diseño, construcción y operación de los edificios, priorizando la incorporación temprana de atributos en eficiencia energética y la integración de variables desde las lógicas de la innovación”.

Así, por ejemplo, señala que para el caso de la Región Metropolitana “es necesario que los consumidores entiendan la importancia y los beneficios de preferir un aislante térmico en el edificio. El confort térmico de la vivienda depende en gran medida no solo del cumplimiento de la norma, sino que también un sistema de envolvente más exigente”.

En este sentido, dice, “los atributos de eficiencia no se deben evaluar de manera aislada; si bien el aislante térmico es fundamental, se requiere considerar que el inmueble cuente con alternativas complementarias de mejora desde el diseño, como la orientación y el doble vidriado hermético.

En efecto, incluir estas alternativas generaría ahorros en gastos operacionales y beneficios asociados a la salud. Por ejemplo, se disminuiría la acumulación de hongos por condensación responsable de enfermedades respiratorias en niños y adultos”.

En definitiva, Pablo Gariboldi, agente inmobiliario de RE/MAX Home, señala que hoy es la clave el manejo eficiente y control del intercambio calórico entre el interior y exterior. “Esto se debe diseñar e implementar principalmente en un elemento clave, como es la aislación de ventanas y muros especialmente por la construcción en Chile, que básicamente es de hormigón”.


Macro y micro

Pero todo esta preocupación debe expresarse también en otros detalles, dicen los especialistas.

Rodrigo Ibáñez, gerente de Proyectos de Inmobiliaria Gespania, comenta que, por ejemplo, incorporar elementos de eficiencia energética en la arquitectura, paisajismo e, incluso, en la grifería, son claves para que una casa o departamento pueda ser más sustentable. Y someterlo a prueba, dice, es fundamental.

“En nuestro caso, por ejemplo, contratamos a la consultora Efizity que evalúe varios de sus proyectos en desarrollo: Edificio Focus, en La Reina; Edificio Anun, en San Miguel, y Edificios Mediterráneo, en Vitacura.

Para hacer un diagnóstico preciso, la consultora analiza el proyecto base, es decir, sin incluir los elementos de sustentabilidad -exceptuando los del propio diseño-, y luego compara los resultados con el mismo proyecto que sí contiene las medidas de eficiencia energética. De esta forma, se logran cifras exactas de ahorro energético”.

De acuerdo con lo comentado por el ejecutivo, por ejemplo, los elementos de sustentabilidad que incorporaron al Edificio Focus les permite ahorrar el 57,9% de agua para riego, economizar 37,61% en la demanda de energía y lograr que los equipos de calefacción sean 52% más eficientes y que los equipos de agua caliente sanitaria sean capaces de ahorrar 40%.

Ibáñez comenta: “Una buena gestión hídrica es economizar el agua destinada para el riego, sin que ello signifique disminuir las áreas verdes. Para ello es primordial que el diseño del paisajismo incluya especies que consumen menos agua”.

A su vez, Emmanuel Román, gerente de proyectos de Inmobiliaria Brotec-Icafal, indica que su compañía está incorporando en algunos de sus proyectos de Santiago Centro un nuevo sistema de generación de agua caliente mediante calentadores eficientes y paneles solares de última generación, donde se estima un ahorro anual en consumo de gas de alrededor del 7%, y bicicleteros para fomentar el uso de este medio de transporte como una alternativa sustentable para vivir en la ciudad.

Otro caso, afirman sus gestores, es el proyecto Parque Pocuro, que cuenta con un sistema de calefacción denominado Ecofloor, que consiste en láminas o mallas extremadamente delgadas que se instalan bajo el piso de distintas áreas del departamento.

“Dentro de cada departamento hay 2 o 3 termostatos (dependiendo del modelo de departamento), lo que permite calefaccionar sólo ciertos espacios de ser necesario. Junto con esto, el termostato corta el paso de corriente al alcanzar la temperatura deseada, por lo que no está siempre encendida”, indica Andrés Ergas, gerente comercial de Ralei Development Group.


Ahorro y más

Teresa Campos, directora de Consultoría de Colliers International, comenta que muchos de estos avances -como el uso de paneles solares- se reflejan en una disminución de los costos operacionales y en una consiguiente baja en el valor de los gastos comunes.

Pero Francisco Bascuñán, director ejecutivo de Inmobiliaria Norte Verde señala que hoy se puede ir incluso más allá, apostar por un diseño sustentable – evitando grandes edificios con poco diseño arquitectónico- y generar plusvalía en el sector donde el edificio se inserta.

“Es clave que los desarrollos convivan amigablemente con su entorno. Esto representa un quiebre en el paradigma del sector”, asegura el ejecutivo inmobiliario.