La tecnología sigue siendo un catalizador de cambio en todas las áreas de negocios y de la industria, y el mercado de bienes raíces no es una excepción.


El trabajador de hoy es mas móvil y está mas conectado que en ningún otro momento del pasado, lo cual significa que un negocio puede operar desde cualquier parte. En centros urbanos maduros, especialmente, está aumentando la resistencia al aumento de costo de los alquileres y las propiedades.

Si bien el trabajo a distancia puedes no ser una opción viable para todas las empresas, o incluso todos los empleados en una empresa, muchas organizaciones lo han utilizado exitosamente, ya que reduce la cantidad de espacio de oficina necesario para los empleados, y está cambiando la dinámica de lo que constituye una ubicación ideal—léase costosa.  

El modelo de trabajo distribuido en si no es nuevo. La empresa aseguradora de salud Aetna ha usado el trabajo a distancia como una herramienta para conservar a sus empleados durante mas de 20 años, y mas del 31% de sus empleados trabajan a distancia (teletrabajo).

A través del trabajo a distancia la empresa ha reducido su espacio de oficina en mas de 2 millones de pies cuadrados, lo cual ha significado un ahorro anual aproximado de $78 millones.

La empresa también ha cerrado y demolido  su edificio de 1.3 millones de pies cuadrados en Middletown, Connecticut, que había sido elogiado como el “parque de oficinas del futuro” cuando fue construido en los años 80’.

Nos preguntamos….¿porque tanto ruido ahora? Lo que sigue son tan solo algunos factores enfocados a la tecnología:

  • Innovaciones en la seguridad de almacenamiento de información basadas en la nube

  • Funcionalidad mejorada de los software de empresa tales como Microsoft SharePoint y OneDrive

  • Creciente confiabilidad  de las aplicaciones de comunicación tales como  Skype y GoToMeeting

  • Excelente cobertura y reducciones relativas de costo de WiFi, celulares, y acceso a internet de alta velocidad

  • Mercados en línea tales como Behance, Fiverr, Upwork, y cientos mas que facilitan las conexiones entre los empleados y sus empleadores a través del mundo.

Trabajando en equipo, la convergencia de estos factores y de la constante presión a las empresas para reducir los costos, hace el trabajo a distancia viable para un mayor número de trabajadores que antes.  

Según FlexJobs.com, en 2014 hubo un aumento del  26% de ofertas de trabajo por encima del 2013, lo cual se traduce directamente en una reducción en la demanda de espacio de oficina que las empresas necesitan alquilar, comprar o construir.

Si bien es verdad que empresas como Aetna han convertido el trabajo a distancia en cultura de la empresa, otras empresas tales como Yahoo! se han ido de su base principal y han agrupado de nuevo a sus empleados.  

En 2013, cuando la empresa anunció que terminaría con las oportunidades de trabajar en casa, Jackie Reses, la Directora de Recursos Humanos en ese momento, dijo que “algunas de las mejores decisiones e ideas nacen de  las discusiones de pasillo y de cafetín, el conocer gente nueva y reuniones espontáneas de equipo”.

Por lo tanto, las empresas están buscando diseños de oficina innovadores, flexibles y adaptables para fomentar y facilitar estas reuniones espontáneas de equipo.

En vez de pisos enteros de cubículos, a menudo vacíos cuando los espacios para reuniones tienen un exceso de reservación, mientras que pasan desapercibidos los espacios para trabajo compartido, reuniones sociales—a menudo provistos de equipos para video-conferencia, pizarras inteligentes y otras tecnologías para colaboración virtual.

Cuando GlaxoSmithKline se mudó de su sitio alquilado en el centro de  Filadelfia al histórico Navy Yard, la empresa utilizó los principios de comunidad para crear una experiencia de trabajo abierta, vibrante y colaborativa. El resultado fue la mudanza de 1.300 empleados de su ubicación anterior en el centro de Filadelfia y la reducción de su espacio de oficina en 600.000 pies cuadrados.

Si bien los servicios ofrecidos trajeron muchos beneficios para el resultado final de GlaxoSmithKline, la mudanza también aumentó el porcentaje de espacio vacío en el centro de Filadelfia.

Las empresas de organización de espacios colaborativos de trabajo tales como WeWork y Workspring, también están eliminando las “paredes” figurativas y cambiando la dinámica de los bienes raíces comerciales.

Estos espacios compartidos de oficina ofrecen varias opciones para las empresas que no tienen el capital o quieren deshacerse de la propiedad, muebles, servicios, etc., lo cual anteriormente no era negociable. Estos espacios compartidos son ideales para reuniones, así como para empleados satélite o a largo plazo, trabajadores itinerantes, y profesionales independientes.

Además de reducir el espacio de oficina que una empresa requiere y re-imaginar el uso de dicho espacio, la tecnología está también  eliminando barreras entre posibles inquilinos y los propietarios de los bienes raíces. Los desarrollos en computación de nube, en combinación con los medios, están resultando ser efectivos en costo y en información de la propiedad en tiempo real, lo cual puede significar que se pueden ejecutar varias transacciones de alquiler en línea.

A medida que la tecnología avanza y estas tendencias adquieren mas tracción en el mercado, veo los siguientes desarrollos a futuro:

  • En los mercados de bienes raíces mas maduros tales como Nueva York o Londres, posiblemente los alquileres hayan llegado a su punto tope. Los  arrendadores/propietarios ya han reducido las tarifas para atraer inquilinos al centro de Manhattan, por ejemplo, en reacción a las migraciones por los costos de los bienes raíces.

  • El concepto de compartir ubicación y espacio aumentará para pequeñas empresas y los servicios compartidos entre las empresas podría llegar a ser la norma.

  • “Ubicación, ubicación, ubicación” es el factor clave para varios sectores que serán siempre dependientes del talento, del transporte y de  fácil acceso a otras compañías. Los negocios con modelos de bienes raíces distribuidos reducirán sus activos a una presencia de oficina simbólica en áreas metropolitanas.

  • Ya que la tecnología es un factor siempre cambiante, el reto será siempre ofrecer sitios para oficinas comerciales que se mantengan al día con el cableado, la energía y otros requerimientos de infraestructura.

  • Con la consolidación de los datos de bienes raíces en Internet y el aumento de edificios inteligentes, el papel del intermediario/agente cambiará al de consejero. Cada vez mas propietarios se sumarán a servicios en línea para captar inquilinos y prescindir de las comisiones, similar a la manera en que Airbnb está transformando su mercado de hospitalidad, un sistema que aumenta la transparencia y trabaja en pro de los intereses del inquilino, exponiéndolo a un amplio abanico de propiedades y facilitando la comparación de costos.

  • Los servicios y actividades sociales de un centro urbano atraerán talento joven dispuesto a sacrificar espacio de vivienda, u optando por compartir un apartamento tipo dormitorio. El espacio de vivienda/trabajo en Brooklyn Navy Yards es tan solo un ejemplo. A medida que esta nueva generación (millennials—generación Y) se incorpora al mercado laboral, forma familias o necesita mas espacio, menos congestión y una vida de comunidad diferente, mudarse a casas suburbanas no limitará sus opciones profesionales como en el pasado. Yo vaticino que las empresas que trabajan a través de internet le ganarán a aquellas que lo están frenando.

  • La división trabajo-vida ha estado desdibujada durante al menos una generación. La facilidad comunicacional y el acceso han distorsionado lo que alguna vez fuera un “horario normal de trabajo” al punto que los empleadores están admitiendo el efecto negativo de la contra-intuitividad sobre la producción. La respuesta: empresas de avanzada están implementando horas “libres de trabajo” y exigiendo que los empleados apaguen sus aparatos de trabajo en casa. Una vez que el fenómeno cultural de “Fusión Trabajo-Vida” encuentre su balance, crecerá la necesidad de espacios sociales vs espacios de oficina.

Fuente: Breal